domingo, 9 de enero de 2011

FIN DE CICLO...DESPEDIDA

Lucio Séneca, le dijo a uno de sus discípulos, concluye donde quieras, con tal que pongas buen final. Esta reunión no significa precisamente un final; más si, un hito en el camino universitario que hemos emprendido al inicio de este año.
En abril, cuando iniciaron las clases, todos traíamos con nosotros, historias completas que nos acompañan y nos acompañaran siempre. Historias que hoy se han enlazado entre sí, y que van construyendo poco a poco el vínculo al que llamamos AMISTAD.
Recuerdo algunas miradas de entonces, un poco extraviadas debo decir; recuerdo las energías y predisposiciones para convertir cada día de la universidad, en una oportunidad para hacer amigos, para aprender, y para encontrar aquello que nos hacía falta.
Fueron transcurriendo las semanas en las aulas del primer ciclo; nos atrevimos a presenciar un primer acercamiento a la Teoría General del Derecho; refrescamos la memoria con algunos repasos matemáticos, e incluso atendimos a nociones amplias sobre cuestiones éticas que enardecieron en más de una vez nuestros ánimos durante los debates.
Por otro lado, en el eje transversal de esta historia, se hicieron notar pequeños pasajes importantes en la vida cotidiana de quienes nos encontramos reunidos aquí, desde los afectos sinceros que nacían en algunos recesos, desde las salidas y promesas furtivas entre amistades que empezaban a germinar…hasta las necesarias discrepancias a nivel intelectual y personal. Resultaba entendible, aún éramos novatos esta materia de vida universitaria…Poco después, ante una venidera semana de homenajes cívicos, finalizó nuestro primer ciclo en la universidad.
Luego de ese período vacacional, el retorno a clases era irremediable, con mejores perspectivas esta vez, nuestros límites se expandieron un poco y los alumnos se diseminaron en grupos distintos; las aulas de segundo ciclo habían sido renovadas.
Durante este segundo semestre académico; todavía con algunos rezagos de principiantes; tuvimos la enorme dicha de conocer a quien hoy, es considerado un maestro; sin la necesidad de mencionar aquel nombre que flota en esta atmósfera; y que a todos, en un sentir colectivo, ha acudido a nuestra memoria; tengo la satisfacción de afirmar con certeza que hasta ahora, nadie nos había otorgado un libro con la pasión que él nos lo brindó, de una manera tal, que ésa realidad problemática que nos atrevimos a construir, fue moldeándose gracias a innumerables hipótesis inconclusas de las que aún somos parte; porque hoy más que certezas, tenemos innumerables interrogantes, y al mismo tiempo sentimos esas ansias de seguir investigando...de seguir aprendiendo…de seguir amando lo que hacemos...
Tuvimos también un acercamiento a nuestra cultura literaria, con un docente que al fin y al cabo, nos demostró la importancia de valorar esa mescolanza de tradiciones, costumbres e historias distintas que constituyen nuestra esencia y que forman el Perú. Mediante salidas, paisajes inolvidables, y muestras de solidaridad nos vimos envueltos en el aire refrescante de una Cátedra Vallejo.
Y porqué no mencionarlo, algunos de nosotros también, nos inmiscuimos en un pasado glorioso y profundo que sentó las bases de los conocimientos que hoy nos imparten; Derecho Romano, el mismo que, entre investigaciones, tensiones y hasta momentos de humor y películas; nos permitió tener en cuenta que la determinación para lograr una meta, tiene hoy, muestras andantes.             
Al final, terminamos acompañados de autores, música y libros de poesía, rodeados de buenos amigos, de gente valiosa…de mejores visiones del futuro….terminamos acompañados de miradas transparentes, de los sinceros comentarios de un maestro.
Y terminamos también, no como un salón; sino como toda una generación, la misma que con sus imperfecciones y deterioros, se está convirtiendo en un grupo humano mucho más cohesionado y predispuesto a hacer de ésta una promoción que logre dejar algo mejor de lo que heredó
Estoy segura, que aunque nos ausentaremos por un tiempo, con nosotros se perpetúa la figura de los afectos sinceros, de las lágrimas puras de alguien que te habla con verdad, de gritos y risas de quienes llenan de chispa tus mañanas, de locuras y ocurrencias, de tardes de profundidad y estudio, de noches de miradas al cielo estrellado…de conversaciones inconclusas…y de todo aquello, que ha calado en nuestra alma humana, y en nuestro espíritu universitario.
No olvidemos que La educación que estamos recibiendo, no está orientada a enseñarnos a ganar el pan, sino en capacitarnos para hacer agradable cada bocado. Pongamos entonces, las agallas necesarias para construir esa línea de vida con dignidad,  y con la certeza de amar lo que hacemos y de entregarnos cada segundo a nuestros ideales.
Este fragmento musical explica con mayor franqueza, a dónde va orientada, nuestra reunión: No es eterno un hasta luego; un hasta luego es un regreso, no hay regreso sin encuentro, y un encuentro es lo más bello.
                                                                      

                                               Muchas bendiciones para todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario