jueves, 8 de septiembre de 2011

No te Quier sino porque te Quiero..Sabras que Te Amo..PORQ T AMO!!


No te quiero sino porque te quiero...
No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero 
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero, 
te odio sin fin, y odiándote te ruego, 
y la medida de mi amor viajero 
es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero, 
su rayo cruel, mi corazón entero, 
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero 
y moriré de amor porque te quiero, 
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.
Sabrás que no te amo y que te amo...
Sabrás que no te amo y que te amo 
puesto que de dos modos es la vida, 
la palabra es un ala del silencio, 
el fuego tiene una mitad de frío.

Yo te amo para comenzar a amarte, 
para recomenzar el infinito 
y para no dejar de amarte nunca:
por eso no te amo todavía.

Te amo y no te amo como si tuviera 
en mis manos las llaves de la dicha 
y un incierto destino desdichado.

Mi amor tiene dos vidas para amarte. 
Por eso te amo cuando no te amo 
y por eso te amo cuando te amo.

Ingenuamente,  se que la humanidad se conduce por ideologías premunidas de Almas Matinales, Nacientes….y aquello único permanente, que es el cambio…gradual, evolutivo y dialectico…encuentro una polisemia de miradas tal…pero que al final…por rutas distintas llegan al mismo Final…Final que no puede dejar nada que no conozca otra razón que Amarte

Pero tú y yo, estamos juntos, 
juntos desde la ropa a las raíces, 
juntos de otoño, de agua, de caderas, 
hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

tú y yo teníamos que simplemente amarnos, 
con todos confundidos, con hombres y mujeres, 
con la tierra que implanta y educa los claveles.






En algún momento me di cuenta, que el alma es como un baúl en el cual, vas resguardando instantes que a la posteridad te sirven d sustento para vivir…
Ahora, aun sin ver la Luna, te puedo mirar…sin percibir la lluvia te puedo sentir…sin oír música, escucho tu voz…y cada línea de un poema va articulando la esencia de los momentos en que nos encontramos…
Es indudable, no puedo ignorar este temor…temor de Mí, incertidumbre de Ti…, pero por encima de ello, tampoco puedo prescindir de la certidumbre de lo que Pienso, lo que Creo y de lo que alcanzo la totalidad en la fortaleza (M.F.E.T.)
Sin razones, sin excusas, sin ficciones y sin esbozos….fehacientemente, desesperadamente, increíblemente, Felizmente, y TOTALMENTE…   +3 @m0 !

M.N. !!!!!
Me brindas Materia para Soñar
Motivos Para Luchar
Momentos Para Irradiar
Pero sobretodo…me Confirmas La Felicidad que hay en VIVIR !!!

el Viernes, 22 de abril de 2011 a las 9:49

EL INDIVIDUALISMO COLECTIVO Y NUESTRA VISION DE PROFESIONALES EN FORMACION


A lo largo de las últimas décadas, hemos presenciado la caricaturesca forma en que se desenvuelve el contexto laboral en nuestra ciudad.

Las mentes de los profesionales de hoy, ya no se ocupan en pensar y con ello reformar desde su óptica a los dañados sistemas que los rigen. Y aunque suene paradójico y hasta un poco irónico; vivimos envueltos en un “individualismo colectivo”, idiosincrasia que nos conducirá posteriormente a la decadencia.

Sin embargo, vayamos al meollo del asunto, al genuino motivo de esta situación: los profesionales en formación.
Ha pasado ya casi un siglo desde aquella ola de inconformidad estudiantil que se tradujo en lo que conocemos como “Reforma Universitaria”; donde una taxativa posición marcó el inicio de cambios rotundos en el Sistema Académico de entonces.

Con desespero, una masa de estudiantes pedían a gritos que se les escuchara, pedían a gritos una SUSTANCIAL Y FRESCA EDUCACIÓN.

Y hoy, frente a ello, los recintos de la intelectualidad; las innumerables universidades (públicas y privadas) de nuestro medio; ¿qué hacen al respecto? ¿acaso minimizan de alguna forma este problema? Y por último: donde ha quedado ese espíritu de lucha, ese tesón con el que defendíamos nuestros ideales.

Es pertinente reconocer, sin tapujos de por medio; que la responsabilidad recae en cada uno de nosotros y que simple y llanamente, con despertar y reforzar esa capacidad crítica dormida en nuestro fuero interno, podremos ocasionar el esperado desborde de calidad profesional que nuestra ciudad y el país entero, hace mucho, pero mucho tiempo exige.

“Juventud, ¿Divino tesoro?: ironías y verdades”


Nadie envejece por vivir años, sino por abandonar sus ideales. 
Eres tan joven como lo sea tu fe, tu confianza en ti mismo, tu esperanza. 
Eres tan viejo como tu temor, tus dudas, tu desesperanza.

Se dice a menudo que la juventud es una puerta…una grieta abierta en el asombro; y más de una vez, este término ha sido sintonizado con matices de frescura, energía, ansias de vivir.
A decir verdad, ser joven también implica concebir a los ojos como dos llamas flameantes y vivir apostando por certezas para muchos irrealizables. Una definición tan idealizada como la que acabo de plasmar convertiría a la juventud en un auténtico halago para la humanidad.
Pero lo cierto, es que no es posible nacer joven…es necesario adquirir la juventud. Y el pasaporte para hacerlo, son precisamente los ideales que nos caracterizan. El mundo y sus conquistas importantes han sido motivados siempre por el espíritu de jóvenes deseosos de ver cambios; esas agallas fueron y serán el motor de perfeccionamiento para el universo.
Sin embargo, parece que aquel escenario radiante dio –sin preverlo- un giro completo. Las tendencias consumistas han ampliado sus fronteras en los últimos años, y lograron apoderarse no solo de buena parte del terreno económico nacional, sino también (y lo más grave) se apoderaron de la conciencia juvenil. Hoy, envueltos en el inmediatismo y desinterés por la posteridad, muchos jóvenes simplemente pretenden llenar su día de comodidades, facilismos y desidias, tirando por la borda lo más exquisito de la vida: las locuras y conspiraciones del porqué vivir.
Francamente, ya estoy cansada de sentir la ausencia de un Vallejo caminando por la plaza, o de oír con asombro y emoción a un Haya de la Torre durante algunos debates a puertas abiertas…sin embargo pareciera cada vez más, que ese ímpetu se va apagando y poco o nada se ha hecho para ver florecer tan valioso material humano.
Ese desequilibrio entre la perfección concebible y la realidad practicable, se apoya en la naturaleza misma de la imaginación, siempre rebelde al tiempo y al espacio…es precisamente esa dialéctica conspiradora, propia de cada ideal impregnado en la conciencia colectiva de quienes lo viven, la que encarna aquello que José Ingenieros trataba de explicar desde sus investigaciones y sospechas…no sé si alguna vez nos hemos preguntado con voz unánime de humanidad…¿hacia donde marchamos realmente?...pues desde la contradicción que me mantiene viva, pienso que si seguimos cruzados de brazos - como diría Sábato - seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa.
La vida también simboliza tener el coraje para sostener una duda y para contagiarnos de ese ímpetu y vitalidad para germinar cambios…desde las letras, desde el ejemplo, desde una pintura, desde la música...es decir, desde la luz que seguimos aún sin verla, cualquiera sea el estilo que nos tracemos…
Porque al fin y al cabo la esencia de nuestra naturaleza se resume en volvernos realmente humanos, haciendo un poco más feliz la vida del otro, y consiguiendo que esa felicidad viva en nuestro interior tan solo con la existencia de sí misma.
Y ya lo venía anunciando hace alguna eternidad sin nombre Washington Delgado…
Porque después de todo…nada importa sino es el amor...Sino es el odio
Yo estoy aquí para vivir, o para morir
Para cantar o para morir
Para respirar, comer y amar
O para morir…